jueves, 22 de noviembre de 2012

MITOS ORALES: ¿VERDAD O FALSO



A continuación algunos de los mitos sobre la salud oral más comunes, y que, según la encuesta, predominan en la población. ¿Puede distinguir bien cuál es el mito y cuál es la realidad?
  • Mito: Cepillarse es más importante que usar el hilo dental.
    Realidad: Cepillarse, al igual que usar el hilo dental y el enjuague bucal, tienen la misma importancia en el logro de una rutina efectiva para el cuidado de la salud oral.
  • Mito: Es normal sangrar un poco a la hora de cepillarse.
    Realidad: El sangrado de las encías es provocado con frecuencia por una enfermedad de las encías, como la gingivitis.  Si no se trata a tiempo, la gingivitis puede provocar una forma más seria de enfermedad de las encías conocida como periodontitis o piorrea.
  • Mito: Si se cepilla con regularidad, las caries desaparecerán solas con el tiempo.
    Realidad: Aunque el cepillado adecuado, conjuntamente con el uso del hilo dental y el enjuague bucal puede evitar las caries, es necesaria la atención dental profesional para eliminar la caries mediante un empaste.
  • Mito: Si se cepilla con regularidad, la gingivitis o enfermedad de las encías desaparecerá por sí misma con el tiempo.
    Realidad: Además de un cepillado adecuado, el uso regular del hilo dental, el enjuague bucal y las limpiezas profesionales son rutinas importantes para prevenir y revertir la gingivitis.
  • Mito: Los enjuagues bucales refrescan el aliento, pero no logran nada más en términos de salud oral
    Realidad: Hay una amplia variedad de formulas de enjuagues bucales que no sólo refrescan el aliento, sino también fortalecen el esmalte, blanquean los dientes y ayudan a combatir la placa, la gingivitis y los gérmenes que provocan la halitosis o mal aliento.
  • Mito: Una salud oral deficiente no está vinculada a otras complicaciones de la salud.
    Realidad: La salud oral no es algo independiente de la salud general. De hecho, algunos estudios indican que una salud oral deficiente puede estar vinculada a otras complicaciones de la salud como derrames cerebrales, enfermedades cardiacas y diabetes.

CUIDANDO LOS DIENTES DE NUESTROS HIJOS




UNA ALTERNATIVA PARA MITIGAR LAS MOLESTIAS DE LA  ERUPCIÓN DENTAL EN SU BEBÉ

Es frecuente que las madres se angustien ante la aparición de los dientitos en sus bebés ya que éstos experimentan algunas alteraciones que los incomodan.

La presencia paulatina de la dentición temporal, inicia aproximadamente a los seis meses con la aparición de los dos incisivos centrales inferiores y termina por lo general a los dos años y medio estando presentes para este momento los veinte dientes temporales en boca.

En algunos casos cuando se lleva a cabo este proceso, el bebé presenta molestias que indican que algo va a suceder en su boca, puede presentarse aumento de la salivación, irritabildad, inquietud, ansiedad, el bebé trata de morder cualquier objeto, etc.

Así también, la presencia de esta primera dentición originará el cambio de una alimentación líquida a otra en la que progresivamente se irán incorporando productos con mayor consistencia, lo cual favorecerá entre otras cosas, al aprendizaje de la función masticatoria. Aconsejamos tener presente la higiene de estos dientitos cada vez que el infante ingiera alimento. Recordemos que esta dentición es tan importante como la permanente, los dientes temporales ayudarán a mantener el espacio para que los permanentes puedan ubicarse de forma correcta en el arco dentario, así también su importancia estética es indudable, su forma, color, colocación, actuará positivamente en la autoestima del niño.


Para finalizar le comento, que actualmente se está utilizando un producto homeopático a base de chamomilla (manzanilla), que da excelentes resultados para mitigar algunas de las molestias provocadas por la erupción de los dientes en el bebé, así también le aconsejo que la primera valoración odontológica de su bebé, la realice entre los seis y doce meses de edad, así usted podrá obtener toda la información y orientación necesaria, sobre el cuidado, higiene y prevención de los diferentes padecimientos bucodentales que pudiera presentar su bebé.


C/ Arturo Campion 20. 48015 Bilbao   T. 944 480 180  info@salgadodental.com

Primera visita al dentista: ¿Cuándo y cómo



 

Los expertos recomiendan una primera visita temprana, para evitar que los 'peques' asocien el dentista con una mala experiencia.
Enfrentarse a cosas nuevas y desconocidas (especialmente si es sentado en el sillón de un peluquero o de un dentista) siempre es toda una aventura para los 'peques' de la casa, que, en ocasiones, puede llegar a suponerles un pequeño 'trauma' si no tomamos las medidas adecuadas.

Por eso, y para evitar llantos y experiencias desagradables, los especialistas recomiendan que la primera visita de los niños al dentista sea lo antes posible: ni 1, ni 2; los 'peques' deben visitar por primera vez al dentista una vez cumplidos los 3 años, y siempre en forma de visita rutinaria o 'chequeo', antes de que haya un problema.

El primer contacto de los niños con su odontólogo debe estar ligado a algo agradable (dentro de lo posible), de modo que no asocien la clínica y el sillón del especialista con una agresión o una experiencia negativa o dolorosa.

A partir de ahí, los expertos recomiendan realizar visitas periódicas: dos al año serán suficientes para detectar cualquier problema que los 'peques' puedan presentar en sus dientes de leche, y que, normalmente, y a esta edad, suelen ser, en su mayoría, las temidas caries. Y es que esta es la principal patología dental que puede darse durante los primeros años de vida, aunque es poco probable que aparezcan si tenemos cuidado: normalmente, sólo los niños con predisposición genética o escasa higiene bucal pueden comenzar a desarrollar caries una vez cumplidos los 4 años.

La manera de 'combatirlas' desde casi la cuna: enseñarles a mantener unos hábitos de higiene correctos desde los 2 años, una alimentación equilibrada, escasa en dulces y golosinas, y la ingesta habitual de flúor, que refuerce desde 'chiquitines' el tejido de sus dientes definitivos, cuya mineralización comienza prácticamente al nacer.





PERIODONCIA Y CORAZÓN




Sabemos que las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en nuestro país, con claro origen en procesos de arteriosclerosis.
Por otra parte, las enfermedades de la encía afectan a la mitad de los españoles.
Ambas enfermedades se caracterizan porque dan pocas "señales de aviso" y se ha demostrado que gran parte de la población desconoce que las está padeciendo.
La existencia de datos que hacen pensar en una posible relación entre ambas patologías y la importancia de su diagnóstico y detección precoz nos animan a escribir esta entrada.


¿Es la periodontitis un riesgo para la enfermedad cardiovascular?
 
Actualmente se ha encontrado Porphyromona Gingivalis y otros gérmenes causantes de enfermedades periodontales en las placas de ateroma vasculares y cada vez hay pruebas más claras y contundentes que avalan la existencia de asociaciones de riesgo entre la periodontitis o piorrea y las enfermedades cardiovasculares.


Al ser las enfermedades periodontales unas infecciones orales crónicas que cursan con un incremento de bacterias debajo de las encías, se piensa que estas bacterias pueden provocar infecciones a distancia en otros órganos, entre ellos el corazón.

El mecanismo sugerido para la asociación entre las infecciones, como las periodontitis y la isquemia coronaria, que ocasiona los infartos de corazón, sería el efecto de las bacterias sobre las células implicadas en los mecanismos que provocan la arteriosclerosis y su consecuencia más grave, la aterotrombosis (obstrucción de una arteria por placas que bloquean su sección).
Esta es una enfermedad compleja, de larga evolución, motivada por gran número e factores; entre ellos destaca la inflamación, entendiendo por inflamación el proceso desencadenado por nuestras defensas, en el que participan células de la sangre y muchos elementos químicos liberados por ellas.



Hábitos cardio-periosaludables

Conocemos perfectamente cuáles son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Los principales son el consumo de tabaco, la diabetes, la obesidad y el estrés.

Varios de estos factores de riesgo coinciden con los de las enfermedades periodontales como son: el tabaquismo, la diabetes mal controlada, el estrés y otras enfermedades que comprometen los mecanismos de defensa contra las infecciones.

El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad coronaria, y fumar, incrementa el riesgo de padecer enfermedades periodontales; los fumadores responden peor al tratamiento periodontal y tienen mayores posibilidades de volver a enfermar tras su tratamiento.

La mayoría de los factores de riesgo pueden ser evitados modificando nuestros hábitos. Sin embargo, debemos conocer que existen otros factores no modificables por el paciente, como son la predisposición familiar.

  
En todos los casos, la posibilidad de contraer enfermedades periodontales se reduce con una higiene oral adecuada y visitas periódicas al dentista.


A parte hay hábitos diarios que pueden ayudarte tanto para evitar esos factores de riesgo como para sentirte mejor en general. Y son:


Un estilo de vida saludable, con una dieta sana, variada y equilibrada, la práctica habitual de ejercicio físico y dejar el tabaco no sólo mejorará tu salud periodontal sino tu salud en general. Cuídate. Y ponte en manos del especialista para tu boca. Confía en Salgado Dental.